Mi nombre es Diego, tengo 42 años y desde el 2010 tengo mi primer Toyota que compré 0km. Elegí el Xei (sin pack), me pareció en su momento el más equilibrado por precio y equipamiento. Admito al principio hubo cosas que no digería completamente del auto, su poca deportividad x ej pero con el pasar del tiempo me fuí dando cuenta lo que significa un Toyota. Los resultados han sido totalmente satisfactorios, luego de 43.000 kms no le he cambiado ni un foquito quemado. Obviamente con lo services correspondientes realizados en concesionario, salvo el último que ya estaba fuera de gtía.
Con el auto al poco tiempo de haberlo comprado

Pros, los que todos saben aqui, confort de marcha, comportamiento en ruta fantástico, robustez de la suspensión. Hoy por hoy soy fana de la marca y volvería a comprar toyota.
Pero si me permiten la presentación, capítulo aparte al año de tenerlo y con sabor a poco en cuanto a lo deportivo, empecé la búsqueda de algo más "picante" y con un presupuesto menor, llegué a lo que sería mi primer bmw

Se trataba de un 540i año 1998, motor V8 de 286CV. Para no explayarme demasiado: un lobo con piel de cordero. 250km de vel y potencia a disposición en cualquier régimen. Ese auto lo tuve en paralelo, ya que el Corolita es el de todos los días y es un gasolero en comparación a lo que devorava el V8
El corazón del susodicho:

En fin, este Bm despertó un mi la pasión que llevaba dentro por los fierros, y todo lo racional que fuí con el toyota se me fué al joraca con la nave germana.
Así quedó cuando terminé de armarlo y muchos $$ encima


Pero como el bichito me picó fuerte, me vi tentado año y medio después y di el salto evolutivo dentro del mismo modelo serie 5 a un M5 2001, lo más de lo más de aquella época:



Acá si no hay palabras para describir a la Bestia de 400hp, 0 a 100 en 5,5s y deslimitado rozando los 300.
Pero en fin, parece que estoy offtopic como verán, pero como es una presentación vuelvo al Corolita como fiel compañero diario que me lleva y trae durante la semana.
Ahora los findes, es otro el cantar y ahí sí despunto el vicio....





